Bogotá, Prensa CODHES, 15/10/2009. Luego de una masacre cometida por las Farc contra una familia residente la zona rural del municipio de Colombia, Huila, más de 500 personas, principalmente niños, adolescente, mujeres y adultos mayores se desplazaron hacia la vereda San Ezequiel, de la misma localidad y al municipio de Barayá, en el mismo departamento.
De acuerdo con el Personero Local de
Colombia, John Fredy Llanos, se ha dado un desplazamiento interveredal,
ocasionado por el terror generado por el asesinato de tres miembros de una
misma familia. Se trata de Carlos Arberto Cruz (48
años), su hijo Juan Carlos Cruz (22) y la hija de este, Karen Cruz (3). La esposa
de Juan Carlos Cruz quedó herida.
Según Llanos, en la vereda San
Ezequiel están concentrados 46 núcleos familiares, es decir 224 personas, entre
ellas varias personas en condición de discapacidad.
“El municipio ha prestado su
asistencia para atender la emergencia. Nos dieron dos millones de pesos para
alimentos. El departamento nos envió 25 raciones de alimentos, que es muy poco
dada la magnitud del evento, y Acción Social envío kits de emergencia para 40
familias”, agregó el Personero municipal.
De acuerdo con Llanos, los
líderes de la movilización han señalado que solo regresarán a sus parcelas
cuando el Gobierno les garantice las condiciones de seguridad y cumplan con lo
acordado en el Comité Local de la Población Desplazada, reunido para atender esta
emergencia.
La zona es un corredor
estratégico de las Farc y un territorio en disputa con grupos paramilitares, en
proceso de recuperación por la Fuerza Pública. El Sistema de Alertas Tempranas,
SAT, de la Defensoría del Pueblo había advertido, desde abril del año pasado,
que el municipio de Colombia se había convertido en un territorio en disputa
por los actores armados, que venían cometiendo violaciones al Derecho
Internacional Humanitario.
Las autoridades locales,
departamentales y nacionales, junto con los líderes de los desplazados, crearon
un Comité de Seguimiento a los compromisos suscritos en el Comité Local de la
Población Desplazada. Allí el Ejército se comprometió a crear condiciones de
seguridad para el retorno, primero con la llegada de 210 miembros del Ejército
y, luego, con el establecimiento de una Base Militar en la zona.
La Personera de Baraya, Huila,
Adriana Alarcón Rodríguez, por su parte, confirmó que a ese lugar se
desplazaron 54 familias, es decir 260 personas, provenientes del vecino
municipio de Colombia, quienes vienen siendo atendidas por las autoridades
locales, departamentales y nacionales. “La situación está controlada –dijo- Por
ahora no hay anuncios de un desplazamiento masivo. Estamos esperando que se den
las condiciones para el retorno”.
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