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La alarma la dieron 14 personas que llegaron a Mosquera,
Nariño el viernes pasado. Sus familias se encuentran sitiadas por combates, sin
alimentos ni medicamentos.
Al municipio de Mosquera, departamento de Nariño, han
llegado este año decenas familias desplazadas desde zonas
rurales donde se libran intensos combates entre la Infantería de Marina, las
Farc y una serie de bandas de paramilitares reagrupados conocidas como
Organización Nueva Generación, ONG, y Águilas
Negras.
A los 600 desplazados que permanecen en el casco urbano del
municipio, según el más reciente censo realizado por la administración
municipal, se sumaron en la noche del
viernes otros 14 que llegaron en lancha desde las veredas Brisas del Patía y Playón para
denunciar que sus familias, cerca de 64, estarían confinadas a causa de los combates entre Ejército,
guerrilla y paramilitares.
Según relató el personero municipal a CODHES, el grupo se componía
de 12 jefes de hogar y dos niños que acudieron a la Alcaldía y a los
funcionarios de Acción Social del municipio para declararse, junto con sus
familias, en situación de desplazamiento.
Pero la solicitud fue rechazada por Acción Social
argumentando que no se trataba de un desplazamiento masivo y que para lograr el
reconocimiento habrían tenido que llegar con todas sus familias. Pero no todo
el esfuerzo se perdió, la administración
municipal y un grupo del Comité Internacional de la
Cruz Roja, CICR, que se encontraba en el
pueblo, les entregaron alimentos y
algunas medicinas.
Los representantes de esa comunidad partieron el domingo con
la poca ayuda que pudieron recolectar y que,
según el personero, alcanza para una semana. Antes de irse advirtieron que de continuar así las cosas su única alternativa será
desplazarse de nuevo, esta vez con sus familias, para no morir de hambre o de alguna enfermedad
que no puedan atender a tiempo.
El personero aseguró que su despacho realizó las solicitudes
del caso a Acción Social para que sus funcionarios viajen a la zona y presten atención
preventiva, pero hasta ahora no hay respuesta. El CICR por su parte anunció
para los próximos días una misión al lugar para llevar alimentos y medicinas,
pero hasta ahora no se sabe cuando será.
El personero asegura que este municipio ha hecho todos los
esfuerzos para atender las necesidades vitales del gran número de desplazados que
han llegado a su jurisdicción , pero los recursos del municipio para hacerlo
son mínimos, 16 millones de pesos por año, y ya están a punto de agotarse.
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